domingo 28 de agosto de 2011

Avishai Cohen - Aurora [2009]

Bueno, ¿ha pasado tiempo, eh? Lo siento un poco. El calor y yo no funcionamos bien juntos y he decidido dejarle ganar la batalla a este verano por este año para tirarme unos cuantos meses tocándome las narices y lo que no son las narices sin hacer mucho más que emborracharme ocasionalmente y tocar, pero mis groupies ya han llegado a increparme por la calle para que actualice el blog de una puñetera vez y temo por mi integridad física, así que aunque estaba estupendamente masajeándome las gónadas, aquí estoy. De nada.

Dado que llevo desde abril con el bajo sin parar, me he interesado bastante en buscar grupos donde el bajista tenga un papel destacado o sea el artista principal, he estado oyendo mucho funk y acid jazz, he descubierto grupos de ese estilo muy interesantes y posiblemente los próximos artículos -de haberlos, que supongo que sí- se los dedique a ellos así como también quería terminar unos artículos que tengo a medias de algunos grandes grupos de rock clásico no tan conocidos como deberían, pero con quien más fuerte me ha pegado desde que dejé de actualizar es con un señor calvo israelí que toca jazz con una especie de violín gigante y, la verdad, lo hace bastante bien. Su nombre es Avishai Cohen.


- En to'l juanete... cagontó.

El disco que he elegido subir, titulado Aurora, tal vez no es en el que ilustra mejor su enorme técnica como contrabajista ni tampoco es un disco de jazz al uso, pero es el que de lejos más interesante me parece por su concepto, el que paso a explicar porque tiene mucha miga. Se trata de un álbum muy curioso donde lo primero destacable es que Cohen se atreve a cantar a lo largo de todo el disco, ¡y de qué forma! Canta en cuatro lenguas nada menos: árabe, inglés, ladino y, debo decir que con muy buen resultado, también español. Ahí es nada. Lo inmediatamente posterior que hay que comentar es que abandona el estilo de sus álbumes anteriores para aventurarse en algo mucho más personal, íntimo y emotivo: sonidos tradicionales de música judía sefardí, mucha calidez y atmósferas que evocan épocas pasadas en el Mediterráneo, incluso una delicadísima, preciosa y muy acertada incursión en el panteón de los clásicos de la música argentina con una versión muy particular de la celebérrima canción Alfonsina y el Mar que popularizase Mercedes Sosa, homenaje a la poetisa Alfonsina Storni que, según cuenta la leyenda, se suicidó internándose lentamente en el mar hasta desaparecer.

Podría estar adjetivando el disco, sus canciones, su historia y al autor de todo ello durante toda la tarde, pero pienso que la música de este tipo sólo puede definirse consigo misma. Avishai Cohen es tal vez el bajista más talentoso del presente, desde luego mi favorito de entre todos los que no están muertos -lo que me recuerda que debería subir algo de Jaco Pastorius-, los ambientes e imágenes que crea con su música están muy por encima de cualquier cosa que haya escuchado últimamente y pienso que este disco merece tres, cuatro o doscientas buenas escuchas porque no tiene ni una sola sílaba, ni una corchea que no te desgarre el corazón. Y si sois buenos y después de oírlo me contáis lo que os ha parecido, tal vez más adelante ponga algo suyo de otro estilo, que tampoco es manco en el jazz más ortodoxo.

Por cierto, un detalle; ¿he mencionado ya que el disco ha sido editado por Blue Note Records? ¿No? Pues eso.


Avishai Cohen - Aurora [2009]

viernes 22 de abril de 2011

Death from above 1979 - You're a woman, I'm a machine [2004]

Muy buenas, no soy Mem, soy nueva en este blog y me llamo Eu. El caso es que vengo para mostraros a los que no los conozcáis a un grupo que personalmente me encantan: Death from above 1979. Son un par de amigos canadienses que se unieron hace unos cuantos años para hacer una música un tanto peculiar. Aunque, y esto ya es nota biográfica, se separaron en el 2006 y uno de ellos formó un nuevo grupo del estilo mas tirando a electrónico cañero (MSTRKRFT por ejemplo). Sus canciones son una mezcla de bajos (estos la guitarra la dejan en casa) cañeros con efectos que, quizás, en ciertos momentos pueden parecerte estridentes, demasiado cargados y pesados pero creo que ahí está la diferencia de DFA, que en realidad, te han enganchado.


El de los pies de foto es Mem.

El disco que os traigo es su único disco de estudio, You're a woman, I'm a machine. Luego tienen un recopilatorio de B-sides y cosas así, pero vamos, lo bueno está en este. El disco comienza con Turn it out, canción ya movida para empezar el disco. Aunque las letras no son extensas ni sean su mayor fuerte, la voz de Grainger (no Granger, no) que además es el batería, hace que sea fácil de escuchar y te enganche, con esas subidas de voz de vez en cuando que quedan bastante bien. Destacar del disco sus tres singles Romantic Rights, Blood on our hands y Black History Month. Black History Month creo que es la canción mas asequible que tienen, no es tan chillona como otras, pero sigue teniendo ese toque de DFA79 con los sintetizadores y efectos a tope. Con Blood on our hands y Romantic Rights los canadienses demuestran que tienen su propio estilo y no necesitan encuadrarse en los tópicos para sonar bien. Espero que os guste.


Death from above 1979 - You're a woman, I'm a machine [2004]

martes 29 de marzo de 2011

Agustín Cáncer - Héroe crepuscular [2010] + Agustín y el amor [2011]

En el medio de Extremadura, comunidad autónoma apasionante donde las haya -nota para los demás hispanohablantes no españoles: estoy siendo altamente sarcástico- hay un pueblo que se llama Miajadas, y en ese pueblo por lo visto hay tomates. Mogollón de tomates. Además de eso de allí proviene un héroe español de la época en la que pegábamos tiros sin permiso de nadie, el teniente Saturnino Cerezo; culturizáos un poco hijos míos. ¿Que y qué coño os importa? Muy sencillo, está relacionado con el artista de hoy: vengo a decir que Miajadas hoy por hoy es famosa principalmente por un par de cosas pero tal vez en un futuro lo sea por una tercera, siendo ella que ese pueblo también es el lugar de nacimiento de otro héroe, Agustín Cáncer, de quien vengo a hablaros.

Agustín Cáncer, Agustín Cáncer... ¿quién es Agustín Cáncer? Pues un tío que para empezar no se llama Agustín ni se apellida Cáncer pero da lo mismo, Freddy Mercury tampoco se llamaba así sino que tenía un nombre bastante más gracioso. A lo que iba, Agustín Cáncer es un cantautor y multiinstrumentista -toca la guitarra, canta, sacude un huevo con arena dentro a partir de su segundo disco y hace palmas- orondo y oriundo de Miajadas, como he comentado arriba, y hace la música más underground, personal, no comercial, curiosa y auténtica que he escuchado en muchísimo tiempo. ¿Seguís sin haceros una idea de quién es Agustín Cáncer? Agustín Cáncer es... esto:


El artista.

Quiero aclarar antes de empezar a hablar de la música que esto se trata de dos maquetas caseras, ¿ehh? No esperéis una producción buenísima porque no la hay, en realidad suena bastante chustero, pero lo importante no es el continente sino el contenido de sus canciones. Agustín canta sobre su pueblo, Miajadas, sobre sus vivencias, sobre su infancia, etcétera. Sus letras, algunas, también pueden ser consideradas humorísticas; no humorísticas de forma directa como podríamos considerar las canciones de los Mojinos Escozíos, sino humorísticas como... ¿Juan Antonio Canta? No lo sé, es bastante particular, mejor que lo oigáis vosotros mismos para saber de lo que hablo.

El primer trabajo se titula Héroe crepuscular, contiene once cortes y es algo más oscuro e íntimo que el segundo, más ecléctico también, lleno de matices y contrastes, tanto que hay un par de canciones cantadas en portugués y todo. Los temazos considero que son, por supuesto, Millán Astray, una canción pegadiza donde las haya; la pieza instrumental de guitarra que da nombre al disco, Héroe crepuscular; Surfin' Miajadas, una versión de Surfin' USA de los Beach Boys -no habéis leído mal- y Presidente Obama, una canción que habla del presidente de los EEUU en Miajadas -sí hijos, sí-. Una muestra de lo que digo:




El segundo disco se llama Agustín y el amor, y, como su propio nombre indica, es un trabajo más alegre que el Héroe crepuscular estando plagado de canciones que tratan sobre él y los amores de la juventud, sean reales, ficticios o frustrados. Es mucho más regular y constante, más... audible, más convencional, menos freak pero aún así muy genuino. En él habla también sobre lo dura que puede ser la adolescencia para un chaval gordito y no especialmente popular en Miajadas, sobre la rebeldía propia de la juventud, y cómo no, sobre la propia Miajadas, tal vez sufriendo una revolución islámica. También hay un tema al final, The green inspired you, que es el que pone la nota que contrasta en el disco; está cantada en inglés, habla sobre Syd Barrett -el famosísimo ex-Pink Floyd, clic- y la letra no la tengo clara del todo, pero es que dudo que la tenga clara el propio autor. Otra muestra:




Poco más puedo decir. No se trata de un artista comercial, mainstream ni tan siquiera profesional; simplemente es un chalado con una guitarra y un micrófono barato, un huevo-maraca y grandes cantidades de creatividad, inteligencia y sentido del humor. Es diferente, sin más, por lo que es estúpido que hable de producción, de virtuosismo musical o fama, pero sí que puedo hablar de ingenio y de eso no tiene escasez. Espero francamente que os guste pues a mí personalmente me encanta. Aiosss.


Agustín Cáncer:
Héroe Crepuscular [2010]
Agustín y el amor [2011]


martes 15 de marzo de 2011

The Darkness - Permission to Land [2003]

Si ya estábamos de enhorabuena con el potentísimo debut de Anna Calvi del que os hablé en el artículo de un poquito más abajo, definitivamente ya podemos decir que estamos que lo tiramos en lo poco que llevamos de 2011 y es que os traigo un notición. ¿Os acordáis de The Darkness, ese grupo inglés que sacaron un par de discos brutales la década pasada y el grupo acabó disolviéndose porque el cantante ingresó en una clínica de desintoxicación por problemas con la cocaína? Autores de temazos increíbles, entre ellos el himno I believe in the thing called love, cuyo tremendísimo videoclip tuvo gran parte de la culpa de que The Darkness tuviesen tanta repercusión en su día. Bueno, pues se reúnen, tan simple pero tan grandioso como eso. ¿Los hermanísimos han hecho las paces? ¿La pela es la pela? A mí me la pela -hihi-, como si se reúnen para hacer la jugada Dover y ponerse a hacer reggaetón, me da lo mismo. The Darkness se reúnen y promete muchísimo.


No, si desde luego la pinta de drogadictos la tienen.

Ya que no hay material nuevo del grupo -aunque se sabe que están trabajando en un nuevo álbum- pero no quería dejar el artículo solo como una noticia, pues ya sabéis que es costumbre que acompañe cada noticia sobre actualidad musical con al menos un disco anterior de ese grupo, me ha dado por subir el Permission to Land. ¿Qué voy a contar de este disco que cualquier auténtico amante del hard rock no sepa ya? Si pegaron fortísimo. Precisamente me gusta comparar este grupo con Wolfmother -salvando las distancias-, no porque el estilo de música que tocan ambos grupos se parezca, porque no es así, sino porque los debuts de ambos grupos significaron en su momento más o menos lo mismo: una prueba de que aún hay gente capaz de demostrar que puede hacer rock a la antigua usanza sin resultar aburrido ni reiterativo, sin que se le pase a nadie por la cabeza algo como "por Dios, esto lleva inventado cuarenta años" al oírles. Wolfmother con su estilo y The Darkness con el suyo aportan algo propio a un género tan enorme y complejo como es el rock, y eso tiene mérito.

El grupo obviamente tiene influencias muy importantes como es el sonido setentero de grupos como Led Zeppelin, Van Halen, Aerosmith y demás, pero también recuerda al hard rock de los ochenta con toques glam como sería el de Mötley Crüe y compañía, sin olvidarnos de su particular je ne sais quoi que hace que todo ese estilo clásico, esos impresionantes agudos tan de los setenta, esa estética glam y demás encajen en esta época y ni suene desfasado ni nada por el estilo. Tú escuchas Black Shuck y te puede recordar a AC/DC, pero por algún motivo lo ubicarás en el siglo XXI, sea por la producción o porque, al fin y al cabo, se nota que así como este disco tiene mucho de música rock clásica tiene también bastante de claro homenaje a ese género yendo más allá de la música, me refiero a tema estética y actitud, y es algo que se nota. Y a mí personalmente me parece un detalle muy bonito.


The Darkness - Permission to Land [2003]

domingo 6 de marzo de 2011

Anna Calvi - Anna Calvi [2011]

Alegráos, porque estamos de enhorabuena. Entre tanta paja publicada en lo que llevamos de año, me alegro de poder decir que os traigo el primer gran trabajo del 2011, porque el de Radiohead... psé, y el de PJ Harvey -titulado Let England Shake, por si lo queréis buscar, yo no creo que lo suba- no es ni la sombra de sus mejores álbumes, aunque sigue siendo bueno porque al fin y al cabo sigue tratándose de PJ. No va a ser la última vez que leáis el nombre de PJ Harvey en este artículo, por cierto, pero paso a lo que os interesa: ¿de qué cojones de disco estás hablando, tío? Pues si me despisto un poco no me entero ni yo, porque no es lanzamiento sonadísimo del séptimo álbum de tal artista multiventas, es el primer LP de una artista muy desconocida pero de gran talento que, para que os hagáis una idea, ha trabajado teloneando a Grinderman -el otro grupo de Nick Cave- y ha recibido elogios hasta del mismísimo Brian Eno, palabras mayores. Se trata de Anna Calvi y os va a poner el culo del revés.


Si te enamoras, pierdes y te toca poner comentario. ¡Ahh! Son las reglas.

¿Y quién carajo es esta muchacha? Y sobre todo, ¿qué hace para que yo diga tantas lindezas de ella? Pues es una cantante inglesa pero de ascendencia italiana, como su apellido claramente indica, de veintiocho años. No sólo canta, también toca la guitarra y tengo que decir que lo hace muy bien; no me refiero a que es capaz de acompañarse con cuatro acordes facilones y algún adorno como podría ser natural y más o menos todos los cantantes profesionales pueden hacer, me refiero a que esta chica tiene una técnica realmente buena, un feeling demoledor y un sonido precioso -Fender Telecaster + VOX AC30 = éxito, siempre-. Los escépticos pueden escarmentar aquí. Volviendo a su voz, es única y con personalidad, profunda y dulce, pero al mismo tiempo bebe de tantas influencias que es imposible oír el disco y no acordarse de Jeff Buckley -también por cómo toca la guitarra-, Ute Lemper por el color de la voz y un poquitín incluso a Florence y bastante a PJ Harvey por la forma de cantar y obviamente el estilo de la música... no en vano el disco ha sido producido por Rob Ellis, responsable bastante directo del sonido de PJ, y sobra decir que en este aspecto el disco es perfecto, sin errores, una producción exquisita.

El disco en sí es directo, conciso, ameno. No se hace pesado ni largo, no se hace monótono; diez canciones, ya está. Podían haber sido más -no se incluyen los temas Jezebel o Moulinette, publicados anteriormente en formato single- pero simplemente no ha sido así. Nada de filigranas, nada de artificios: un disco suave, sencillo, retro. Una voz increíble, una guitarra con su reverb y poco más, un producto redondo. Hay temas más radiables como Blackout o Desire, pero yo creo que en el registro en el que más destaca Anna es en el de canciones como The Devil, I'll Be Your Man, también Suzzane and I, donde el principal atractivo de las canciones no es la finísima producción sino, simplemente, Anna y su virtuosismo, tanto vocal como instrumental. Y merecidamente, sin duda.


Anna Calvi - Anna Calvi [2011]